Los Pilares del Estoicismo: Una guía práctica

He estado practicando el estoicismo durante 3 años y la calidad de mi vida ha aumentado considerablemente debido a los tres ejercicios de los que os voy a hablar. Uno por cada gran erudito: Epicteto, Séneca y Marco Aurelio. Pruébalos tú mismo y dime lo que piensas de aquí a dos semanas.

Herramientas prácticas del estoicismo

La filosofía del estoicismo está en aumento. Lo he estado practicando durante un par de años y me gustaría compartir tres de los ejercicios/meditaciones mentales más efectivas y prácticas que he usado.

Método uno: una vista desde arriba

‘Puedes librarte de muchas cosas inútiles entre aquellas que te molestan, porque están completamente en tu imaginación; y así ganarás un amplio espacio al comprender todo el universo en tu mente, y al contemplar la eternidad del tiempo, y al observar el rápido cambio de cada parte del todo, qué tan corto es el tiempo desde el nacimiento hasta la disolución, y el ilimitado tiempo antes del nacimiento, así como el tiempo igualmente ilimitado después de la disolución». – Marcus Aurelius

Marco Aurelio nos aconseja realizar un ejercicio llamado «vista desde arriba». Este ejercicio nos hace imaginarnos a nosotros mismos en tercera persona. En esta visión, nos alejamos mientras nos mantenemos en el centro. Continuamos alejándonos y contemplando la escala del universo. Por ejemplo, tu primer zoom podría abarcar una vista de ti mismo desde arriba del techo de tu casa. Aumenta la magnitud y puedes ver una vista de tu calle, aumenta la magnitud y puedes ver una vista de tu país. Sigue avanzando hasta que puedas imaginar una vista de la Tierra desde las estrellas.

Con esta escala, podemos obtener una mejor perspectiva de la insignificancia de nuestros problemas. Cuando se compara con el universo, cualquier problema que tengamos parece increíblemente trivial. Por ejemplo, si te sentías deprimido porque una chica te molestó o alguien te insultó, intenta este ejercicio. Es mucho más fácil superar los obstáculos emocionales que experimentamos cuando ponemos las cosas en perspectiva.

Método dos: visualización negativa

«Recuerda que todo lo que tenemos es «un préstamo» de la Fortuna, que puede reclamarlo sin nuestro permiso, de hecho, sin previo aviso. Por lo tanto, debemos amar a todos nuestros seres queridos, pero siempre con el pensamiento de que no tenemos ninguna promesa de que podremos mantenerlos para siempre, es más, ni siquiera la promesa de que podamos mantenerlos por mucho tiempo». – Seneca

La visualización negativa, a pesar del nombre, es un ejercicio que aumentará tu nivel predeterminado de felicidad si se practica de manera consistente. El ejercicio consiste en que te imagina cómo se sentiría si perdieras ciertas cosas de tu vida. Algunas de las cosas que podrías considerar durante la práctica de este ejercicio son:

  • Cómo se sentiría no tener un techo sobre tu cabeza.
  • Cómo se sentiría perder el estatus social.
  • Cómo se sentiría vivir en un país del tercer mundo.
  • Cómo se sentiría tener una discapacidad física.
  • Cómo se sentiría perder a un ser querido.

Este ejercicio no está hecho para parecer oscuro o morboso, sino para poner las cosas en perspectiva. Permitiéndote ver cuánta suerte tienes realmente. También te prepara para los peores escenarios en los que ocurre una de estas cosas. No estás destinado a fijarte en estos pensamientos, sino considerarlos de vez en cuando.

Esta es una forma muy práctica para de practicar la gratitud, normalmente, cuando consideras que las cosas desaparecen de tu vida, comienzas a obtener una sensación de gratitud. La gratitud es importante debido a una cosa llamada «adaptación hedónica», básicamente, es un término que define la tendencia de los humanos a volver siempre a su nivel predeterminado de felicidad.

Si ganaste la lotería y te hiciste millonario, tu nivel básico de felicidad aumentará por un tiempo. Sin embargo, cuando se acostumbre al estilo de vida, a pesar de todos los juguetes nuevos, volverá a su nivel básico. La gratitud rompe este patrón, permitiéndote disfrutar cada paso en la escalera. Puedes estar agradecido cuando posees una caja, y puedes estar agradecido cuando posees un Lamborghini.

Método Tres: Malestar Voluntario

«Pero ni un toro ni un hombre de espíritu noble llegan a ser lo que él es al mismo tiempo; debe emprender un duro entrenamiento invernal y prepararse, y no impulsarse precipitadamente hacia lo que no es apropiado para él» – Epictetus

El último ejercicio nos lo ha aconsejado Epicteto. Se llama ‘malestar voluntario’. En este ejercicio, vamos a ponernos deliberadamente a través de situaciones incómodas. Haremos esto para entrenarnos con tal de no aferrarnos a la comodidad que tanto nos apremia. Podemos realizar estas «molestias voluntarias» de varias maneras. Algunas sugerencias son:

  • Duchas Frías
  • NoFap
  • Ejercicio por la mañana
  • Caminar cuando hace frío sin chaqueta
  • Ayunar un día
  • Dormir en el suelo

Todas estas cosas cambiarán tu relación con la comodidad. Una vez que superes la necesidad de la comodidad, la vida será mucho más fácil. Establecer tus metas y cumplirlas será mucho más fácil. Cuando la mayoría de las personas se quejan de sentirse «incómodo», no te sentirás identificado. Literalmente te estás entrenando para ser como un soldado de la Marina. Este método te endurecerá de por vida.

Con el tiempo, la mierda llegará en algún momento de tu vida. Cuando eso ocurra, vas a querer tener la fortaleza mental y física suficiente para pasar la tormenta.

Así que esos son los tres ejercicios estoicos. El estoicismo es una filosofía práctica que ha sobrevivido al paso del tiempo debido a sus aplicaciones universales. Si practicas estas meditaciones estoicas, estarás bien encaminado hacia la buena vida.

VIDEO (en ginlés)

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